Tomado del libro: Dios es el evangelio de John Piper

El amor salvador de Dios es el compromiso de Dios de hacer todo lo que sea necesario para cautivarnos con aquello que nos produce satisfacción más profunda y duradera: Él mismo. Somos pecadores y no tenemos derecho, ni deseo de que Dios nos cautive; por consiguiente, el amor de Dios cuenta con un plan de redención para darnos ese derecho y ese deseo.

El bien principal y la meta más elevada del evangelio es contemplar y deleitarse en Dios mismo, siendo cambiado a imagen de su Hijo para que nos deleitemos y mostremos más y más la belleza y valía infinitas de Dios.